Bolivia en cien años. Reformulaciones del Estado, la nación y el pueblo

Bartalini, Carolina C.
General

La afirmación de Ernest Renan permite relacionar –con todas las diferencias– el fenómeno de la disolución de los imperios europeos con los procesos y resultados de las Revoluciones independentistas americanas de comienzos del siglo XIX que generaron la caída del sistema colonial y dieron paso a otra forma de estructuración territorial, administrativa, económica y política que, de acuerdo con Renan debemos denominar nación (Renan, 1882).

Es innegable que las revoluciones se produjeron, que los virreyes fueron paulatinamente expulsados y que los gobiernos americanos se conformaron adoptando formas republicanas; sin embargo, es claro que, por un lado, los sistemas políticos y su aparato legislativo han sido copiados idealizadamente de los modelos europeos y, por otro, los países americanos aceptaron desde sus orígenes nuevas formas de colonialismo de poder,1 tan materiales como simbólicas que las clases dominantes se encargaron de mantener en razón de que eran acordes a sus intereses económicos y políticos.