Juana Inés de la Cruz en las entrelíneas del destino

Fiori, Luis Eduardo
General

Este trabajo tiene como objetivo presentar y analizar la batalla retórica entre la monja barroca y algunos de sus superiores jerárquicos en la iglesia colonial, así como la ironía con que construye sus contra-argumentos en la defensa de los tres santos padres católicos: Crisóstomo, Agustín y Tomás de Aquino en la Carta Atenagórica, al rechazar las proposiciones del ilustre retórico Antonio Vieira. Al final se defenderá la hipótesis de que, aunque asfixiada por el orden vigente, ella logra trascender las limitaciones del espacio privado y conquistar el espacio público en su tiempo. Tal conquista, según Virginia Woolf en Una habitación propia, depende primeramente de la obtención de condiciones materiales, como dinero, y después de condiciones apropiadas para el ejercicio intelectual, tales como un tiempo durante el día para la práctica de la lectura y de la escritura. ¿Cómo entonces, Sor Juana logró estudiar y escribir en un convento mexicano plagado de reglas y restricciones? Este es un planteamiento a ser investigado. Primero se presentará brevemente el texto del jesuita Antonio Vieira: el Sermón del Mandato, que es la chispa que vino a detonar toda la secuencia de despliegues que llevarían a la monja a la ruina. Tras eso, se analizará la Carta Atenagórica, en la que los argumentos de Vieira son coma por coma desmontados brillantemente por la interpretación de Juana Inés. Se analizará, más adelante, la Carta de Sor Filotea de la Cruz, instrumento de reprensión destinado a Sor Juana y, finalmente, los recursos discursivos de una parte de la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, carta de tenor ensayístico en que la monja se defiende de las acusaciones de Filotea.