Traigo guerra, traigo amor. El campo semántico de lo erótico en el discurso demagógico en Caballeros de Aristófanes

Franco, Mariana
General

La guerra y la democratización fueron elementos clave del contexto en el que Atenas estuvo sumergida durante el siglo V y conllevaron al desarrollo de un nuevo modelo de hacer política a partir de una “disociación de funciones entre generales y oradores”, entendidos estos últimos como los “expertos indispensables” a la hora de aconsejar en la toma de decisiones y formados particularmente para ello. Así surgieron los demagogos.1 Según Connor, originariamente no habría un matiz peyorativo, pues el concepto apunta a “quien guía al pueblo” (1972: 109). Sin embargo, Aristófanes, apelando al ὀνομαστὶ κωμῳδεῖν, elige a Cleón como el más representativo de este grupo para dirigir sus ataques y en función de ello protagonizará Caballeros.2 Estas críticas no se circunscriben exclusivamente a esta obra pero es la que condensa una gran parte y de la manera más variada.3 En ella se lo presenta como un ser corrupto y culpable de que la guerra contra Esparta continúe (Eq.792-6).4 En un trabajo anterior demostré cómo en la obra la guerra está subordinada a la presencia de un monstruo como Cleón, cuya existencia es asegurada a expensas de la consumición de la πόλις; la guerra es una presencia latente pero opresiva y absoluta en toda la comedia.