Viaje y violencia en The comfort of strangers de Ian McEwan

Jacovkis, Vera Helena
General

Durante el siglo XX, la violencia en relación con el tópico del viaje se ligó, fundamentalmente, a la noción del desarraigo y las migraciones provocadas por las guerras. En este sentido, el viaje conllevaba una violencia porque rompía con la cotidianeidad, con el mundo familiar, con lo conocido, generando una pérdida de identidad, una desterritorialización, así como el encuentro con el “Otro”, con una cultura diferente de la propia. La novela The comfort of strangers, de Ian McEwan, se abre con un epígrafe de Cesar Pavese que apunta, precisamente, en esta dirección: “Los viajes son una brutalidad. Le obligan a uno a confiar en extraños y a perder de vista toda la comodidad familiar de la casa y de los amigos. Se está en continuo desequilibrio (...)”. Sin embargo, si bien el tratamiento que McEwan realiza del tópico del viaje se encuentra ligado a esta oposición entre el viaje y la vida cotidiana, su eje es diferente. En efecto, puesto que el viaje implica la posibilidad de experimentar aquello que está ausente en la vida cotidiana, la violencia funcionará, en este texto, como una forma de desautomatizar la experiencia cotidiana. En este sentido, dentro de las expectativas del “viaje turístico” surgirá, en la novela, un deseo de violencia, un deseo de “ser víctima”, que se relacionará con el deseo de romper la monotonía de la vida diaria, con las ansias de vivir una “aventura”.